Me permito definir el outplacement como aquel programa, con características de alta nobleza y de alta empleabilidad, que la empresa ofrece a sus colaboradores cuando por motivos ajenos al colaborador ella se ve en la obligación de desvincularlo de la misma. La Responsabilidad Social Empresarial, es como la “nobleza”, ella obliga.
Es así que la empresa moderna siente ser responsable por la empleabilidad de sus colaboradores y les indemniza con programas de outplacemet o de transición de carrera que permiten que el colaborador trabaje positivamente el duelo que significa la desvinculación y resignifique su posición ante la propia vida laboral, planteándose desde la posibilidad de cambio que significa esta situación en su vida laboral. Ya sea que el participante elija ver su transición de empleo a empleo, de empleo a emprendimiento, de empleo a jubilación, mi tarea a través de los programas de Fuchs Consultores S.A. que dirijo e imparto con exclusividad para Fuchs, es de abrir conversaciones a través del coaching que permitan al participante reconocer oportunidades que la situación de excepción que le ofrece. La desvinculación abre puertas que de otra manera nunca se habrían abierto.
Fuchs Consultores S.A. está apuntando a un programa de transición en el cual la persona pueda pasar por un proceso completo desde el autoconocimiento hasta aplicaciones en la cotidianeidad de las competencias necesarias para la realización de su trabajo y la vida social en general.
Las competencias que se trabajan están relacionadas con aspectos tradicionalmente considerados “blandos”. En el fondo, esto tiene relación con que las personas manejan en general, aspectos técnicos de buena manera y sólo necesitan potenciarlos con otro tipo de competencias. Se busca, entonces, generar una ventaja comparativa, apoyar en la entrega de herramientas para el propio desarrollo de los participantes del proceso.
Cada una de las actividades están enfocadas al “aprender haciendo”, desde una metodología experiencial y apoyadas en la sencillez de los juegos, es posible generar un gatillante para la posterior aplicación de la competencia. Se comienzan los procesos con aspectos introductorios para posteriormente fomentar el “darse cuenta” mediante invitaciones a aprender jugando.
La duración de las dinámicas es de 2 a 3 horas variando en el número de personas y los procesos individuales de los participantes.